01 agosto 2012

IDENTIDAD E INCLUSIÓN SOCIAL: ¡EL QUE NO TIENE DE INGA, TIENE DE MANDINGA!

ESCRIBE: LUIS ROBERTO PÉREZ MANRIQUE
Estudiante de Ciencias de Comunicación de la Universidad Nacional San Luis Gonzaga de Ica

Afroperuano es el término de fusión que se le otorga a la población étnica africana llegada en el tiempo de la colonia al país y que con su colorante ritmo, color y sabor, han institucionalizado un legado de uniformidad cultural, que aún perdura ante los ojos del mundo entero. Asimismo destacados antropólogos y etnólogos han tomado a la Cultura Afroperuana como una de las tres raíces principales culturales del Perú, designándole a su población el título del Quinto Suyo.
Cuenta la historia que los primeros negros africanos en suelo peruano, se remontan desde la llegada de los españoles. Los afros llegaron no como esclavos, sino como mascotas de ellos; ya que fueron considerados como animales, que por el hecho de tener una piel negra, se les aducía que tenían el alma oscura y por ende no eran humanos.
En el tiempo del coloniaje, con la explotación de la caña de azúcar en tierras costeñas, se dio un tráfico masivo de esclavos emigrantes afros y chinos. Más adelante aquel acontecimiento en conjunto con otros sucesos, logró aquel «YANA RUNA» –llamado así por los antropólogos–, que significa «HOMBRE NEGRO», el termino fue alusivo a la mezcla cultural entre negros y andinos, que tuvo como escenario las haciendas agrícolas, donde trabajaron explotados las tierras del amo. En aquellas situaciones se dieron muchos enfrentamientos por parte de las dos raíces, pues sus culturas, costumbres y tradiciones no congeniaban. Tuvieron que pasar muchos años para que se lograra la fusión cultural y se obtuviera el llamado «YANA RUNA».
Por su parte, los afros a escondidas del patrón realizaban sus festejos o danzas. Entre una de ellas destaca el «PANALIVIO»; que es una danza, donde el afro –en su conjunto–, después del trabajo diario que realizaba, juega una manifestación, denunciando los maltratos por parte de los amos, a través de unos cánticos.
En la actualidad son muchas las ciudades sureñas –principalmente– quienes conforman ese cuadro de ascendente nivel poblacional afro, que nos pone ante los ojos del Mundo. Cañete, Chincha, Pisco, Ica, Palpa y Nazca, son provincias con afluente folklore y descendencia afro; pues así lo suscribe Gregorio Martínez Navarro en sus obras literarias, destacando entre ellas «CANTO DE SIRENA»; que es una novela-narrativa, donde utiliza un matiz sugerente con la representación del sujeto afroperuano en la parte sur del país. Asimismo Martínez en esta obra revaloriza los hechos de la etnia negroide.
Para muchos peruanos es difícil poder encontrar y aceptar su identidad, en cuanto a raíz cultural se refiere. Lo mismo sucede cuando hablamos de los afrodescendientes; hay quienes si saben cultivar su identidad, al igual que hay quienes no. El problema se halla en el racismo perpetuo que se genera día a día en el país y el mundo. Si bien hoy el actual Gobierno del Presidente Ollanta Humala, apunta por la INCLUSIÓN SOCIAL; el tema ya no sería un objetivo de trabajo para la presente gestión, sino un trabajo en donde tanto tu y yo, tenemos que meter la mano y apoyar para alcanzar dicha meta. La identidad, definida principalmente desde la Psicología, se comprende como aquel núcleo del cual se conforma el yo. Porque ¡EL QUE NO TIENE DE INGA, TIENE DE MANDINGA!

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